PLANIFICACIÓN Y ORGANIZACIÓN


Foro sobre técnicas de estudio

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Nota Sab Abr 19, 2008 1:22 pm

PLANIFICACIÓN Y ORGANIZACIÓN

Los resultados que obtiene un opositor (como cualquier estudiante) están en función de sus capacidades y de su interés, por supuesto, pero también de las técnicas de estudio que utiliza. O sea:


RENDIMIENTO = CAPACIDADES + INTERÉS + TÉCNICAS
Si en la escuela no se implantan las técnicas de estudio dentro del proyecto curricular, el opositor debiera tomar, entonces, la iniciativa de realizar un curso que le sea de utilidad, en algún centro especializado en este tipo de enseñanza.

Repetidamente, en todos los niveles y ámbitos intelectuales, los cursos de Técnicas de Estudio vienen cosechando buenos resultados.

Ciertamente, todo estudiante ha ido desarrollando, en mayor o menor medida, una serie de hábitos para desempeñar mejor su trabajo intelectual. Sin embargo, como ocurre en cualquier oficio o profesión, unos hábitos son más eficaces que otros, e incluso algunos son perjudiciales. Por eso, insistimos en la necesidad de adquirir (o, en su caso, potenciar) unas técnicas de estudio que le permitan lograr la máxima eficiencia en la preparación de su oposición.

El estudio es una actividad compleja que exige unas técnicas específicas y que precisa una organización adecuada. De lo que se trata es de saber estudiar. Saber estudiar supone, en primer lugar, organizar el trabajo en función de sus propias capacidades y de las condiciones en que se encuentra; en segundo lugar, conocer las reglas de la asimilación intelectual, es decir, del aprendizaje verbal, así como de los factores que en él influyen; por último, utilizar técnicas facilitadoras del trabajo intelectual.

Así pues, el estudio eficaz supone conocer, pero sobre todo, practicar una serie de técnicas que potencian el rendimiento intelectual. Desde aquí, animamos a realizar una evaluación de sus propios hábitos de estudio. Y, sobre todo, le alentamos a mejorarlos. Las técnicas de estudio no son un alambicado y exótico conjunto de normas, más o menos útiles, sino una necesidad real para obtener el máximo rendimiento al trabajo intelectual.

Lo más difícil no es reconocer la importancia y la necesidad de las técnicas de estudio, sino su puesta en práctica día a día. Y, sin embargo, se trata de eso, precisamente: no de saber lo que hay que hacer, sino de hacerlo. Ello, quizá, supone un cambio en sus hábitos de estudio. Decididamente, le animamos a mejorarlos.

Queremos subrayar con trazos muy gruesos que debe huir de la desorganización y del desprecio del método. Como en cualquier actividad, la organización y el método producen más y mejores resultados que el mero espontaneísmo, el capricho, la improvisación y la anarquía. Debe considerar que la preparación en una oposición es un trabajo y ello le exige un comienzo y un final cada día. Un horario constante y disciplinado.

Para aprobar la oposición tiene que proveerse de un elevado nivel motivacional y de una actitud positiva. Ambos influyen notablemente en el aprendizaje y, por tanto, en el rendimiento intelectual. La motivación influye, sobre todo, en el nivel de atención y de concentración, necesario en el trabajo intelectual para conseguir resultados positivos. En este sentido, nuestro consejo es que busque el apoyo de sus preparadores y también de sus compañeros. Recíprocamente, el Centro a quien confíe su preparación debe ofrecerle una formación personalizada, para evitar un descenso en su motivación.

La complejidad de la actividad de estudio exige actuar con método e inteligentemente (la inteligencia consiste, precisamente, en escoger, entre varias posibilidades, la más eficaz).

Por tanto, el estudio eficaz consiste en un estudio metódico, fruto de la aplicación de unas reglas y unos conocimientos sobre el aprendizaje humano.

Sólo este estudio con método le puede permitir alcanzar las dos grandes aspiraciones de cualquier opositor: aprobar, y hacerlo con el menor esfuerzo posible. Y no hay duda de que los que aprueban una oposición no siempre son los que más han estudiado, sino los que mejor lo han hecho. Se trata de estudiar mejor, no de estudiar más; es una cuestión de calidad, no de cantidad.


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Nota Sab Abr 19, 2008 1:23 pm

La mentalidad del que oposita

La mentalidad del que oposita

Lo primero que queremos pedirle es que cambie el «chip», es decir, que deseche la mentalidad típica del universitario español que, habitualmente, deja los estudios para el último momento. Esa es una costumbre que (si la tiene) debe erradicar. Darse el gran palizón en vísperas del examen no le va a servir para aprobar una oposición. Al contrario: el éxito del opositor reside en la planificación, la dosificación y la constancia.

Por tanto, lo que inicialmente debe preguntarse es si ha aprendido a aprender. Porque, sin duda, hay hábitos y actitudes que mejoran el rendimiento intelectual.

Aprobar una oposición supone un reto, una dificultad que no todos son capaces de superar. Aproximadamente, la mitad de los que se presentan van bien preparados y tienen posibilidades reales de aprobar. Por lo tanto, la otra mitad, no.

Ese reto exige renunciar a muchas cosas. Lo esencial es que se establezca un horario y que lo cumpla: su cuerpo se acostumbra a cierto ritmo y así rinde más. Se suele decir que el opositor es un ser difícil de ver porque casi no sale, por lo que inspira cierta compasión a sus familiares y amigos... hasta que aprueba. Entonces, comienza a ser admirado porque ha conseguido un empleo para toda la vida y con la garantía del Estado.

Así pues, aprobar una oposición es un reto, sí, pero que merece la pena, porque el premio es sustancioso. Por lo tanto, el esfuerzo, la dedicación y el sacrificio que le exige una oposición se compensan con el premio que espera alcanzar.

Sin duda, el protagonista de una oposición es el opositor. Los demás (preparadores, profesores, centro de estudios, temarios...) son personajes secundarios o, simplemente, el decorado de la obra teatral. Pero el personaje central de ésta es usted, el opositor. Que el desenlace sea comedia o drama depende, principalmente, de usted. Nadie podrá examinarse por usted. Es usted quien debe responder el día del examen. Por tanto, debe concienciarse de su papel de líder en esta andadura, y tomar las riendas. Nadie podrá sustituirle, ni ocupar su puesto o desempeñar su papel. Por eso, le pedimos que «cargue las pilas», que haga acopio de todas sus fuerzas, que recolecte todas sus energías. ¡Las va a necesitar!.

Los preparadores son sus ayudantes, sus orientadores, sus guías. Sin duda, debe apoyarse en el equipo docente (y también en los compañeros). Están a su disposición para motivarle, marcar su ritmo de estudio, actualizar el temario, explicarlo, aclarar las dudas y evaluar el estado de su preparación. Pero, al fin, ellos, sin usted (sin su esfuerzo) no tienen nada que hacer. Del mismo modo, la familia y los amigos pueden prestarle un apoyo moral muy valioso. ¡Utilízelo! Cultive el compañerismo: nadie le comprende mejor que otro opositor.

Puesto que se ha decidido a opositar, debe concentrar su vida en esta actividad. Su empleo será el de opositar. Tómeselo como un verdadero empleo que, como cualquier otro, requiere un horario. No es necesario que lleve una vida de monje de clausura. Más horas de estudio no siempre equivalen a mayor rendimiento. Lo que necesita es, sobre todo, organizarse.

Para evitar desmoralizarse debe proponerse objetivos inmediatos, para que vaya viendo los resultados. Una oposición se gana por etapas. Por cierto, una oposición es, evidentemente, una competición en la que lucha contra usted mismo y también contra los demás opositores. Lo que hagan éstos no depende de usted. Lo que haga usted, sí. Por tanto, dedíquese a preparar la oposición con la máxima dedicación. No obstante, le aconsejamos que busque nuevos amigos entre los compañeros de oposición, le serán muy útiles, le apoyarán en muchas ocasiones, porque tienen unas inquietudes comunes.

Con mucha frecuencia se dice que el deporte y las oposiciones son muy semejantes. Es verdad. Ambas exigen un gran espíritu de sacrificio y un entrenamiento continuado.

Concretamente, la prueba atlética más semejante a una oposición es una carrera de resistencia, donde no importa la velocidad inicial, sino el ritmo sostenido. En ambas, las virtudes esenciales son: la constancia, la tenacidad, la fuerza de voluntad, la autoconfianza y la motivación de logro. Aprobar una oposición depende más de ciertas actitudes personales que de aptitudes como memorizar o «cantar» temas (que pueden aprenderse).

El retrato-robot del opositor ideal es: persona constante, ordenada, disciplinada y automotivada para superar retos.

Conviene, sin embargo, que se marque un plazo, que se establezca un tope razonable de tiempo para aprobar. Superado ese tope, el opositor se «pasa», se desmotiva, rinde menos, y cada vez padece más el temor de volver a repasar de nuevo un temario que ya está cansado de estudiar. Por eso, un Centro de preparación de oposiciones no desea tener «opositores vegetativos», esos que lo intentan año tras año, sin alcanzar la meta nunca. Muy al contrario, su objetivo es el suyo: que apruebe; y que lo consiga cuanto antes.

La pregunta clave es: ¿está suficientemente motivado para ganar su oposición? Esperemos que sí. Aquí tiene algunas estrategias que pueden mejorar su motivación son:

• Estudie con atención, sin distraerse.

• Concéntrese en su preparación.

• Organice inteligentemente su trabajo.

• Dedique el tiempo necesario a cada tema.

• Mantenga su hábito de estudio.

• Comience su preparación a buen ritmo desde el principio.

• Estudie los temas, repítalos y repáselos hasta memorizarlos.

• Márquese objetivos concretos y próximos.

• Refuerce su conducta, otorgándose premios.

• Utilice técnicas activas de estudio.

• Realice aprendizajes significativos.

• Busque la funcionalidad de sus aprendizajes.

• Evite las distracciones.

• Fortalezca su autoestima.

• Sigua las indicaciones de sus preparadores.

• Sea constante. Volvemos a repetir: CONSTANCIA


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Nota Sab Abr 19, 2008 1:25 pm

Organización

Organización del trabajo

Ser organizado es la mejor virtud del opositor, y planificar su preparación, la mejor estrategia de éxito. Por tanto, debe elaborar una estrategia para aprobar su oposición.

Le suponemos muy bien informado sobre las características de la oposición que ha decidido preparar. Si aún tiene alguna duda, deberá resolverla, porque una información completa, clara y precisa sobre ella, es fundamental. Sólo así podrá comenzar a organizar su trabajo para los próximos meses.

Se suele decir que los estudiantes españoles no tienen una buena metodología de estudio, y que su error más común es la falta de planificación y, particularmente, el ir dejando trabajo para las vísperas del examen. Así no se aprueba una oposición.

Tampoco puede contar con el factor suerte, ya que, como mucho, podría tenerla en una de las pruebas, pero no en todas.

Debe, pues, rehuir tanto de la improvisación como de la anarquía.

En efecto, debe distribuir el tiempo total de preparación entre todo el temario.

Pero, lo más importante: cumpla su propio programa. Para ello, debe hacer un programa de trabajo, que puede contrastar con sus preparadores para ir al unísono en su esfuerzo y terminar dominando los ejercicios a los que se va a enfrentar.

Una vez aclaradas las dudas, le sugerimos que elabore un cuadro sinóptico de su oposición, para que se haga una idea más realista y ajustada de todo su contenido. Este cuadro puede servir de ejemplo:

CUADRO SINÓPTICO DE LA OPOSICIÓN
Materias Dificultad
(baja, media, alta) Número de temas Horas previstas





TOTAL



No dude en consultar a sus preparadores cualquier duda que le surja a la hora de completar este cuadro.

Una vez realizado el estudio del tiempo necesario para dominar todo el temario, se debe preguntar:

¿Tengo horas suficientes para preparar la oposición que he elegido? ¿Cuánto tiempo me debe llevar?

El tiempo dedicado a cada tema dependerá en parte del conocimiento previo de la materia por parte del opositor.

No obstante no debe olvidar al considerar el tiempo, que según va avanzando en el temario, tiene que repasar lo anterior. Evidentemente, al comienzo de su preparación tiene más peso el aprendizaje de temas nuevos que el repaso, pero, conforme va avanzando en el temario, la balanza se va inclinando hacia el lado del repaso.

Debe considerar que debe hacer simulacros de examen, controles periódicos. Es conveniente hacerlos con periodicidad mensual y de todas las materias, ya que de ellos podrá extraer conclusiones para mejorar su preparación: dedicar más tiempo a cierta materia, acelerar el ritmo en tal otra, etc. Al mismo tiempo, debe compararse con sus compañeros de preparación, porque no debe olvidar que se va a encontrar con unas plazas limitadas, que sólo se conceden a los que mejor realicen las distintas pruebas que se propongan.

Una vez analizado el tiempo que necesita para dominar los ejercicios, no olvide que lo que otros han podido hacer, usted también podrá conseguirlo con constancia.

De todos modos, a la hora de hacer su programación, debe tener en cuenta que ésta debe ser:

• Realista. Si no, no podrá cumplirla. Cuente el tiempo diario de que dispone. Deduzca el que debe acudir a clase más los desplazamientos.

• Flexible. Inevitablemente, a lo largo de su preparación van a surgir hechos y acontecimientos imprevistos que van a obligarle a perder tiempo. Por tanto, tendrá que recuperarlo. Nuestro consejo es que realice los ajustes dentro del mismo mes en que se producen; es decir, que, al finalizar cada mes debe haber cumplido el programa correspondiente en su totalidad. Si no lo hace así, irá posponiendo temas del primer mes al segundo, de éste al tercero... y, al final, no llegará a tiempo.

• Revisable. Aunque haya procurado hacerse un programa realista, quizá surjan circunstancias que le inviten a rehacerlo: por demasiado ambicioso, por excesivamente laxo, porque cambia su situación profesional o familiar, porque cambian las fechas de examen...

• Personalizada. Cada opositor debe hacerse su propio plan. Tenga en cuenta, en primer lugar, su disponibilidad horaria y, en segundo, su capacidad. Ni todos los opositores disponen del mismo número de horas diarias para el estudio, ni todos tienen la misma capacidad de aprendizaje. Por tanto, cada uno debe hacerse su plan personalizado de preparación, con el asesoramiento permanente de sus preparadores.

• Escrita. Para que se comprometa más. Para que no se le olvide. Para que, en todo momento, pueda confirmar si lo va cumpliendo.

• Equilibrada. En un doble sentido: en el reparto del tiempo por materias y en la relación entre estudio y repaso. A cada materia debe dedicarle el tiempo que usted necesite; nadie mejor que usted sabe cuál es su grado de conocimiento de esta o aquella materia, de tal o de cual tema... Lo cierto es que su programación debe conseguir que, a la hora del examen, lleve suficientemente preparadas todas las materias, con independencia del tiempo que haya dedicado a cada una.

Por otro lado, la proporción entre repasar y estudiar debe ser la adecuada para permitirle que no se le vaya olvidando lo anterior a medida que va aprendiendo temas nuevos. Eso quiere decir que tendrá que dedicar cada vez más tiempo al repaso porque tiene más temas para repasar, que para estudiar.

Esta programación debe ir en sintonía con la propuesta por los preparadores, porque periódicamente le van a realizar una serie de pruebas, que debe tener preparadas y a punto. De lo contrario, no podrá realizar esos simulacros necesarios para consolidar su preparación. Si sus esfuerzos van dirigidos en otro sentido al de la organización de su preparación, no puede conseguir la necesaria evaluación de su rendimiento.


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Nota Sab Abr 19, 2008 1:47 pm

La jornada de estudio: el día a día de la oposición

La jornada de estudio comienza desde que te levantas a las 7 ó 7.30 horas. Y acaba para los principiantes preferentemente a las 15.00 horas (la oposición es una carrera de fondo, y es mejor descansar todas las tardes cuando se está empezando), y para los que no, a las 22.00 horas ó 23.00 horas como mucho.

Debe ajustarse a una previa planificación u horario. Teniendo en cuenta que la primera media hora será la de desayunar, y despejarse. Y que no es conveniente comenzar por un tema demasiado difícil, puede ser disuasorio. Si el tema "de arranque" ha sido leído el día anterior por la noche se empezará con más fuerzas.

La menstruación. Hay opositoras que optan por los anticonceptivos orales para suprimir la regla,. pues las tienen demasiado dolorosas (yo nunca lo he hecho, habrá que consultar con un facultativo, por supuesto). A mí me parece que cuando más duele es por la mañana, así que en esos días descansaba por la mañana, estudiaba por la tarde hasta la noche, y llevaba luego menos temas al preparador.

Las cabezaditas Nunca se insistirá lo suficiente en la importancia del sueño. No te sientas culpable si se te caen los párpados, y no huyas del impulso siempre sabio de tu cuerpo de echar una cabezadita (eso sí, no la alargues más de 10 ó 15 minutos: llévate un cronómetro, ponle cuenta regresiva del tiempo y que te pite y te despierte). Conocí a una chica que salió de juez a la primera, en sólo 2 años y pico. Dormía mucho y estudiaba mucho. Me sorprendí de lo muchísimo que dormía... Y también de la capacidad de concentración que tenía: se iba al despacho de su padre sin tele, sin ordenador, sin nada, y le obsesionaba dormir y estudiar. Y triunfó (¡y de qué manera!)

No olvidar dejar los temas más fáciles para el final de la sesión. Se está más cansado. Pero lo esencial es la auto-observación. Si un día estás mal, hazlo al revés y empieza por lo más fácil o ese día dedícate sólo a temas trillados: preferible eso a no hacer nada. ¡Ojo!

Vivir el día a día y esperar a largo plazo. Hay que centrarse únicamente en la tarea del día. Tienes que mentalizarte para sacar la oposición lo mismo en muchos años. Por eso, cada examen es siempre un acercamiento a la meta final, aunque se suspenda. Quien lucha y no se retira, no ha suspendido en absoluto, simplemente se queda para la próxima. Una vez que tengas dominado todo el temario, ya sólo se trata de estar en el tajo y no cansarse de probar hasta que salga el aprobado definitivo. No es una carrera de velocidad, es una maratón.

No puedes permitirte el lujo de problemas personales Suelta el lastre. Como decía Jardiel Poncela: "Para meterse una serie de libros en la cabeza (o sea, para meterse una serie de carperis en la cabeza...), hay que tener ésta previamente vacía, a quien tiene algo dentro le cuesta más trabajo"

Respetar la digestión Es absurdo tratar de estudiar después de comer...

La siesta La siesta forma parte del estudio. te cansas mucho, luego te la mereces (lo ideal es que dure entre 30 y 45 minutos... Sin pasarse... Nada de dormilonas de pijama y orinal...)

CUIDADO CON LAS INTERFERENCIAS ntre un tema nuevo y otro nuevo o no, hay que respetar una pausa de descanso absoluto de 5 ó 10 minutos, o se mezclarán las contenidos ...


Buda (antes Sidhartta), decía que todo estaba hecho de mente. Esto es, antes de una acción, hay siempre un pensamiento-motriz. Es fácil: si un equilibrista piensa que se va a caer de la cuerda floja, se caerá. A veces, el peor enemigo de uno es uno mismo. Hay que pensar todas las noches antes de dormir (de acuerdo con el método Leland que lo colgué en el post del objetivo final creo recordar), que mañana se va a seguir el horario, que se va a cumplir, que no te vas a distraer, que si te portas bien te vas a autopremiar con tu película favorita antes de dormir, o con cualquier otra cosa que te haga una especial ilusión (el conductismo de Skinner), que si vas al preparador te va a salir bien, etc, etc...:

2ª Parte:

1. La planificación es "sagrada". Especialmente, cuando se está a las puertas del examen. Un buen método es decirse a sí mism@: "hasta que no acabe con los temas que me he propuesto no me voy a dormir, no descanso"

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2. Es muy positivo hacer ejercicio físico. Está comprobado que ratas de laboratorio activas o entrenadas "deportivamente" salen antes de un laberinto, que las inactivas... Y ya sabéis que se experimenta en animales para sacar conclusiones que valgan para los humanos. Si no hay tiempo de hacer deporte, basta con recitar temas andando, repasar encima de una bici estática, y en cualquier caso no estar sentado más de dos tres horas seguidas sin levantarse, así grosso modo



3. Canta temas a diario... ¡Aunque sea uno!. Se me olvidó exponer esto: es crucial. Se pierde la capacidad de desarrollar verbalmente el tema más fácilmente de lo que se piensa. Hay que cantar temas a diario, como si se tratara de lavarse los dientes. Cuando no te dé tiempo, canta bisbiseando, o sea: "el artículo 120 de la CE dice que la motivación de bssss.... " (y es como si lo recitaras, pero mentalmente), pero no dejes pasar un día sin recitar al menos un tema.

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4. Ve al preparador hasta el último momento. A veces pensamos: Me voy a quedar en casa y estudio más... Autoengaño... Estudias más cuando tienes preparador, además así no rompes la rutina, que tan importante es. Es una forma de no "dramatizar" en exceso el examen, de que no haya solución de continuidad entre ir al preparador e ir al examen.



5. Así vas por ejemplo si te han hecho un simulacro, total o parcial (si no te da tiempo, dile a tu preparador que te pregunte al menos tres temas seguidos en la víspera del examen, o los 5 que lo compondrán pero si sigues el método de las terminaciones, de entre los 0 y los 5, por ejemplo), como correlato de lo anterior del punto 4,pues no te impactará de la misma manera el examen real.


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Nota Sab Abr 19, 2008 1:56 pm

Horarios

Planificación y Estudio


Partamos de un hecho: Hay tiempo para (casi) todo.

Lo del casi es porque si nos metemos en muchas actividades podemos llegar a no desarrollarlas totalmente.Si queremos tener éxito en el estudio, lo primero es pensar que el estudio es lo principal y que por lo tanto las demás actividades deberemos supeditarlas a él.

Una vez asumido este pensamiento, sin el cual todo lo demás fallará, tendremos que hacernos un horario de estudio en un papel de forma limpia y ordenada. Deberemos tener en cuenta trabajos o exámenes que requieran una preparación especial por un periodo de tiempo. Los fines de semana y fiestas también se incluyen.

En segundo lugar tendremos que cumplirlo. Hay personas que opinan que se debería estudiar lo que se necesita para el día siguiente, mientras que otras lo que se ha dado ese día (porque se tiene más fresco) y repasar lo del día siguiente. Nosotros pensamos que se debe usar la primera opción y por lo tanto estudiar lo que se necesita para el día siguiente.

En el horario hay que planificar los tiempos de descanso. Así, por ejemplo, podríamos pensar en estudiar durante tres horas según el siguiente esquema:

Sesión Estudio Descanso
Primera hora 55 minutos 5 minutos
Segunda hora 50 minutos 10 minutos
Tercera hora 45 minutos 15 minutos

Fijaros en cómo el tiempo de descanso va aumentando a medida que realizamos sesiones de estudio más largas.

Por supuesto, esta tabla es orientativa y dependerá del hábito de estudio que se tenga. Los horarios de la tabla pueden resultar demasiado intensos para un estudiante de 10 años, mientras que un opositor a pleno rendimiento puede estudiar 3-4 horas sin descanso alguno.

En general, los requisitos que debe cumplir un horario son:

Realista
Personalizado
Revisable
Equilibrado
Escrito
Concreto

Una de las cuestiones que más se plantean a la hora de diseñar ese horario es: ¿Cuándo es mejor estudiar?.

No es posible dar una respuesta general para todos y por lo tanto cada persona debe observarse para determinar en que momentos puede sacar más rendimiento, pero de cualquier forma es imprescindible estudiar todos los días durante las mismas horas, es la forma de crear un hábito.

Como dijo cierto escritor:

"La inspiración te ha de coger en la mesa de trabajo".


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Nota Sab Abr 19, 2008 1:58 pm

Rigor, rutina y repaso

La diligencia y la disciplina son objetivos muy importantes que han de ser perseguidos con tenacidad por más difíciles que resulten de alcanzar en la mayor parte de las ocasiones.

¿Cómo pueden los candidatos a superar un examen conseguir estas deseables y elusivas cualidades? Tal vez un acrónimo basado en la letra R sea apropiado: tendrás que ser Riguroso/a; establecer una Rutina; y hacer del repaso un Ritual.

SER RIGUROSO
Llegar a ser riguroso contigo mismo/a y con tus estudios puede ser un ejercicio difícil, especialmente si tus hábitos de estudio han sido tan rigurosos y tan ordenados como un plato lleno de espaguetis.
Sin embargo, no todo está perdido si tomas la determinación de trabajar diligente y conscientemente durante las x semanas siguientes (siendo x el número de semanas que quedan hasta el examen).
Será algo duro, pero profundizando en tus recursos internos, es seguro que encontrarás algunas reservas ocultas que puedan ser utilizadas.

Habla con un amigo íntimo o con un consejero fiable (un profesor o tutor) que tenga capacidad para encontrar esas reservas de talento.

Te estás enfrentando a una tarea muy exigente que necesitará un gran esfuerzo durante las siguientes semanas. Bien cierto es que cada día, prácticamente cada hora, cuenta y mucho.

Programa las reuniones con tu «ayudante externo» sobre una base periódica, para analizar tu progreso y para motivarte para el siguiente esfuerzo de tus estudios.

Compara la cantidad de trabajo que realizas con la que estableciste en tus objetivos. Planea una celebración después de los exámenes, pero de momento continúa con el repaso.
Establecer una rutina
La segunda R, establecer una rutina, puede ser menos difícil. Afortunadamente, todos somos de alguna manera esclavos del hábito y la rutina. Piensa en las actividades realizadas por la mañana temprano. Probablemente cepillaste tus dientes en el mismo lugar de la secuencia de hechos que lo hiciste ayer y que probablemente lo harás también mañana.
De igual manera que te vistes, desayunas y sales de casa o de tu habitación de una manera rutinaria la mayoría de los días, puedes aplicar el mismo comportamiento rutinario a tus repasos. Esto significa prepararse una hora y un lugar para tu repaso para el examen y estar allí dispuesto a comenzar a la hora señalada.
Establecer una rutina puede hacer que tu trabajo de repaso sea considerablemente más fácil, ya que no te enfrentas con la decisión: «¿Debería ponerme ahora a estudiar, o hacer X, Y o Z?”. La respuesta ya ha sido contestada por ti al comienzo del período de preparación.

Durante los primeros días, cuando tal vez experimentes algunas dificultades para ceñirte a tu recién establecida rutina, pon una alarma o pide a un amigo que te recuerde: «Ahora son las siete en punto». La señal horaria activará tu comportamiento de estudio o por lo menos conseguirás que te vayas a tu mesa de estudio. Al cabo de unos pocos días, encontrarás cada vez más fácil centrarte con los libros y apuntes en el momento establecido.

HACER DEL REPASO UN RITUAL
La R final de este acrónimo de tres erres es hacer del repaso un ritual. Parte del ritual es irte a tu sitio de estudio a la hora señalada.
Una vez allí, podrías pensar en tus esfuerzos por estudiar como algo similar a llevar a cabo un ritual religioso. Como se señala en alguna otra parte de esta guía, una cierta cantidad de oraciones no puede ir nada mal, especialmente para los que repasan en los últimos minutos.
Pero el estudiante más consciente ha de pensar en aplicar varias actividades a sus esfuerzos en el estudio. Por ejemplo, después de haber estado estudiando en su mesa durante una hora podría pensar en algún cambio, como ponerse de pies o decir en alto parte de la materia que ha estado repasando.
Si tienes afición a la música, ¿por qué no considerar la posibilidad de cantar o tararear algo de las ideas importantes que has estado estudiando? ¿Te parece estúpido? Sí, tal vez; pero cualquier cosa que puedas hacer para animarte a seguir no es un esfuerzo perdido.
Estar de pies, de rodillas, recitar, cantar (y rezar) puede funcionar para mantener tu mente y tu cuerpo despiertos y perceptivos. Diseñe sus propios rituales de forma que le puedan hacer progresar activamente a lo largo de sus apuntes. Siempre hay un lugar para los enfoques más imaginativos de las labores más vulgares.

Con todo este levantarte, arrodillarte y cantar que se ha sugerido más arriba, puedes encontrar que no sólo tu mente necesita un descanso ocasional, sino que tu cuerpo también puede estar esperando un cambio. Incluso a pesar de que estés cómodamente sentado en una silla mientras estudias, tu cuerpo y tu mente pueden estar fatigados.

Todos nosotros variamos en la cantidad de trabajo que podemos soportar antes de que nuestra eficiencia vaya deslizándose cuesta abajo hacia la ineficiencia total.

Si eres un tipo de persona extrovertida, te darás cuenta de que necesitas pequeños descansos a menudo. De tus anteriores esfuerzos para estudiar probablemente habrás sacado alguna idea, aunque sólo sea aproximada, del tiempo que puedes resistir antes de que se haga necesario un respiro.

Aunque las pausas en el estudio son necesarias, es muy importante que sólo sean respiros y no finales. De nuevo, utiliza un avisador (el de tu reloj de pulsera o el de un despertador) y prográmalo en hora para que marque la finalización del período de descanso. Un despertador puede ser especialmente importante si has decidido telefonear a un amigo durante el descanso para comentarle cómo te van las cosas.

Además de la programación de tus descansos, piensa también en realizar diferentes tipos de actividades. Por ejemplo, ¿por qué no vas a dar un rápido paseo alrededor de la manzana durante uno de sus descansos? En otra ocasión, trata de hacer algún tipo de ejercicio gimnástico. En otra, puedes hacer el plan de ver un programa importante en la televisión. ¡Pero ten cuidado! La televisión puede sumirle en un estado de mesmerismo y apartarte de sus sanas intenciones de disciplina y determinación.
Si eres débil en lo que se refiere a la televisión, trata de estar de pie y no sentarte para ver el programa que deseas. Es extraño que haga falta tanta energía para levantarse de la silla en la que se ha estado sentado viendo el programa.

Además de los descansos que hagas cada hora, más o menos, durante tu estudio por la mañana y por la tarde, puede que a veces le resulte necesario salir de casa.

Estudiar durante mucho tiempo en el mismo sitio puede provocar sensación de fatiga a mucha gente. No sería ningún despropósito trasladar tu lugar de estudio a alguna biblioteca o a cualquier otro sitio. Sin embargo, ir a casa de un amigo puede resultar una tentación prácticamente irresistible. Si tu amigo es un estudiante serio, y puedes liarte de sus propios poderes de disciplina para evitar las largas conversaciones que interrumpan tu progreso, estudiar juntos ocasionalmente puede ser beneficioso, si se cumplen siempre los antedichos condicionantes.

Resumen
Superar las dilaciones y ser más diligente pueden ser dos de los problemas más desafiantes a que han de enfrentarse aquellos que van a presentarse a un examen. Con relación al primer reto, trata de hacer lo siguiente:

— Ponerte antes a estudiar y permanecer sentado hasta el primer descanso planeado.
— Definir tus tareas de estudio.
— Dividir los grandes trabajos de repaso en tareas más pequeñas y manejables.
— Establecer fechas límite para sus repasos de cada asignatura.
— Utilizar recompensas para reforzar el progreso y el cambio positivo.

Llegar a ser más diligente en los repasos se puede conseguir utilizando el acrónimo de las tres R:
— Sé riguroso/a en tus estudios y repasos, ¡sé firme!
— Establece una rutina de repaso y cíñete a ella.
— Utiliza rituales en tu repaso, para potenciar tu aprendizaje.

Fuente: http://www.tecnicas-de-estudio.org/exam ... menes9.htm


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Nota Sab Abr 19, 2008 2:01 pm

Lleva una agenda

CONSEJOS GENERARES SOBRE TÉCNICAS DE ESTUDIOS

Esta actividad tiene como objetivo facilitar criterios que deben guiar la gestión del tiempo de tu estudio. Las leyes son:

1. AUTONOMIA (Tú te lo guisas, tú te lo comes): Puedes pedir ayuda para organizarte., pero el que debe decidir y después cumplir eres tú.

2. REGULARIDAD (Coge el ritmo): Dedicar diariamente al estudio alrededor de tres horas es más eficaz darse grandes palizas de vez en cuando.

3. DOSIFICACIÓN (No te quemes las neuronas): Por cada hora dedicada a estudiar, debes descansar diez minutos, aunque no te sientas cansado.

4. EXCLUSIVIDAD (Situarte en paradero desconocido): Durante el tiempo de trabajo evita lo que te pueda distraer. Aplaza para el tiempo libre cualquier otra cosa. Que nadie te moleste; eres un profesional.

5. PRIORIDAD (Dales lo que se merecen): Asigna a cada área el tiempo de forma proporcional a su dificultad.

6. ORDENACIÓN (Ponlos en su sitio): Empieza a trabajar por las áreas que consideres de dificultad media. Sigue con las difíciles y acaba por las fáciles. Los científicos aseguran que es lo más práctico.

7. AGENDA (Déjalo todo escrito): Hazte con una agenda, que te acompañe a todas partes. Escribe en ella tus proyectos y todo lo que tienes que hacer. Tu agenda será tu jefa: ella te indicará siempre qué tienes que realizar. Úsala con exigencia.

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Fuente: http://www.examenesdeoposiciones.com/consejos.html


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Nota Sab Abr 19, 2008 2:21 pm

Qué hacer con los temas difíciles

Qué hacer con los temas difíciles

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1º. Convertirlos. Si no los puedes asumir por tu editorial habitual, haz una excepción y búscate otra versión.

2º. Si el tiempo corre y la moral peligra, saltátelo pero sólo por el momento. Preferible a que te quedes atascada con un solo tema todo el día pudiendo sacarte 7 ó 10.

3º. Si además el tema de marras es extenso, resúmelo si es preciso. 5 folios manuscritos por ambas caras serán suficientes (equivalen a 17 min de exposición oral o de palabra).

4º. Marcarlos con rojo significa: "prestar especial atención". Canta los temas difíciles, recítalos si es preciso mirando el esquema a la vez y luego sin verlo. Nunca dejes de cantarlos (son los que más hay que recitar de viva voz)

5º. No olvides la ley de Murphy: si te dejas un tema difícil en el tintero, te caerá en el examen. Ten presente el dicho popular "Lo mejor es enemigo de lo bueno". Confórmate y congratúlate con ser capaz de ventilar verbalmente el tema difícil aunque sea en versión resumen o por otra editorial.

6º. Aunque tengas que memorizarlo la comprensión es la base. Necesitas entender antes de memorizar. A veces se pasa por alto algo tan elemental como ésto.

7º. HAZ UNA LISTA NEGRA de TEMAS. En ella incluirás "los peores de todo el temario" (no deben ser más de 10 ó 15 aprox.). Habla con tu preparador de tu lista negra, y que él te ayude al respecto. Aplícales las mismas estrategias que para los temas difíciles en general se han expuesto "supra".

8º. En los 3 días de previsión del plan de repaso final se dará cabida a todos los temas que no hayan dado tiempo.Ya en el sprint no se puede afinar (eso es una tarea anterior): en la víspera el reto es abarcar todos los temas. La cuestión es la cantidad (la calidad se debió pulir antes, mucho antes)


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Nota Sab Abr 19, 2008 3:08 pm

11 consejos de estudiantes sobresalientes

LOS ONCE CONSEJOS DE
ESTUDIANTES SOBRESALIENTES
Los siguientes son los mejores recursos que usan los estudiantes de éxito.
Es el resultado de una investigación (patrocinada por la revista Reader’s Digest) que determinó qué principios y actitudes contribuían a que los estudiantes avanzaran sin problemas en el colegio secundario o en la Universidad.
1. ESTABLECER TUS PRIORIDADES.
Los estudiantes sobresalientes no admiten intromisiones mientras estudian. Una vez que abren los libros o encienden la computadora, ya no contestan llamadas telefónicas, ni se distraen con la televisión, ni van a buscar algo para comer.



2. ESTUDIAR EN CUALQUIER SITIO...O EN TODOS.
A pesar de que te aconsejaremos vivamente la regularidad en los horarios y lugares para estudiar, también es importante que vayas formando el hábito de estudiar ‘en cuentagotas’. Mientras haces cualquier otra cosa, puedes aprovechar unos minutos para leer fragmentos de material que necesitas asimilar, o, sobre todo, para hacer breves pero frecuentes repasos.

3. ORGANIZARSE.
Procura no perder ningún minuto en buscar elementos que dejaste en algún lugar sin prestar atención. Un estudiante de la enseñanza media sigue, por ejemplo, este sistema: archiva de inmediato los trabajos escolares del día en carpetas de distintos colores, según la materia, para poder encontrarlos fácilmente en tiempo de exámenes y repasarlos sin dilaciones.

4. APRENDER A LEER.
‘La mejor clase que he tomado fue la de lectura veloz’, dice el estudiante Christopher Campbell. ‘No sólo llegué a leer más palabras por minuto, sino que aprendí también a mirar primero el índice de los libros, así como sus gráficas y sus ilustraciones. Entonces, cuando comenzaba a leer ya me había formado una idea general de su contenido y retenía mucho más’. El secreto de la buena lectura’, explica un experto, estriba en ser ‘un lector activo, una persona que continuamente formula preguntas conducentes a la plena comprensión del mensaje del autor’.

5. PROGRAMAR TU TIEMPO.
Cuando un profesor les asigna un trabajo largo, los buenos estudiantes elaboran un programa, dividiendo la tarea en partes pequeñas, para que no les resulte tan abrumadora. En este sentido, recuerda la frase que dice: ‘No es posible comerse un elefante... Salvo que se lo haga progresivamente, pedazo a pedazo...’

6. TOMAR BUENOS APUNTES... Y USARLOS.
‘Leer el libro de texto es importante, pero también es cierto que un profesor tomará examen en base a aquello en lo que hizo hincapié, y eso lo que encontrarás en tus apuntes’. Los estudiantes sobresalientes también toman notas mientras leen el libro de texto. El universitario David Cieri, por ejemplo, utiliza su propio sistema: traza una línea vertical en el centro de la hoja de su cuaderno y escribe, en un lado, las notas sobre el texto, y en el otro, las de la lección impartida por el maestro. Así puede revisar ambas facetas de la asignatura simultáneamente.

7. ENTREGAR TRABAJO PROLIJOS.
Los trabajos limpios pueden ayudarte a obtener calificaciones más altas. ‘El alumno que entrega un trabajo pulcro tiene más posibilidades de conseguir una buena calificación’, asegura uno de los profesores consultados. ‘Es como si a uno le sirvieran una comida deliciosa. Por suculento que sea el manjar, no resulta apetecible si viene en un plato sucio’.

8. EXPRESARSE Y CONOCER EL ESTILO DEL PROFESOR.
‘Si no entiendo el concepto que el profesor está explicando, le pido que lo repita. Sin embargo, la participación en clase consiste en algo más que en hacer preguntas; se trata de mostrar curiosidad intelectual. ¿Por qué es tan importante conocer el estilo que tiene el profesor para diseñar las pruebas?. Algunos suelen repetir los temas y hasta las preguntas. Por eso será una ventaja si considera ciertas preguntas con anticipación para tener las respuestas prontas cuando el tiempo apremia durante el examen.
Aun si no es posible anticipar las preguntas, trata de conocer qué métodos emplea cada profesor. Por ejemplo, unos se inclinan por la narración, mientras que otros por las preguntas con posibilidades o por completar espacios en blanco. Al familiarizarte con cada uno, sabrás si debes concentrarte en la generalidad de un tema o sólo en hechos específicos.

9. ESTUDIAR EN GRUPO.
La importancia de estudiar en grupo se puso de manifiesto en un experimento llevado a cabo en la Universidad de California. Cuando era estudiante de post-grado en esa institución, Uri Treisman observó una clase de cálculo para alumnos de primer año en la que los estadounidenses de origen asiático obtuvieron, en promedio, mejores calificaciones que otros alumnos de grupos étnicos minoritarios e historiales académicos similares. Treisman descubrió que los primeros analizaban juntos las dificultades que planteaban sus tareas escolares, aplicaban enfoques diferentes y compartían las soluciones. Los otros, por el contrario, estudiaban solos, pasaban la mayor parte del tiempo leyendo y releyendo el texto, e intentaban el mismo enfoque una y otra vez, aun cuando no les diera resultado. Apoyándose en sus hallazgos, Treisman propuso que en ese curso se enseñaran métodos de estudio en grupo. Cuando esto se hizo, los grupos alcanzaron los mismos buenos resultados.

10. EXAMINARSE.
Cuando toma apuntes, la estudiante Domenica Roman subraya los puntos que, en su opinión, podrían incluirse en los exámenes. Después formula preguntas tentativas basadas en esos puntos y se examina sola por escrito antes del día de la prueba. ‘Si no puedo responder la pregunta satisfactoriamente, vuelvo a repasar mis apuntes’, explica.

11. HACER MÁS DE LO QUE TE PIDEN.
Si el profesor de matemáticas le plantea cinco problemas, la estudiante Christi Anderson resuelve diez. Si el profesor de historia le encomienda leer ocho páginas, ella lee 12. ‘Parte del aprendizaje es la práctica’, asegura Christi. ‘Y cuanto más se practica, más se aprende’.

M O T I V A C I O N Y C A P A C I D A D

Resumen:
LOS 11 CONSEJOS DE LOS ESTUDIANTES SOBRESALIENTES:
1. Establecer tus prioridades.
2. Estudiar en cualquier sitio...o en todos.
3. Organizarse.
4. Aprender a leer.
5. Programar tu tiempo.
6. Tomar buenos apuntes... y usarlos.
7. Entregar trabajo prolijos.
8. Expresarse y conocer el estilo del profesor.
9. Estudiar en grupo.
10. Examinarse.
11. Hacer más de lo que te piden


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Nota Sab Abr 19, 2008 3:27 pm

Constancia y esfuerzo

Constancia y esfuerzo
Déjame que te presente a dos nuevos amigos: constancia y esfuerzo. Son primos hermanos. Al principio no te caerán nada simpáticos. Si les das una oportunidad, conforme los vayas conociéndo mejor, se convertirán en tus mejores aliados y amigos. Te sentirás cómodo, respaldado, seguro de ti mismo y dispuesto a realizar cualquier hazaña que se te ponga por delante y que te apetezca conquistar: estudio, deporte, trabajo...

Desarrollar constancia y capacidad de esfuerzo

Son como un músculo que la práctica y ejercicio continuado los fortalece. Piensa en todos los deportistas de étite que tiene España. Ninguno de ellos habría llegado donde está sin constancia y esfuerzo. Rafa Nadal, Pau Gasol, Messi, Pedrosa, Raúl...

Las personas que triunfan generalmente han aprendido a desarrollar una gran capacidad de esfuerzo y la constancia a la hora de llevarlo a cabo. Algunos de ellos partiendo de condiciones muy adversas, como el caso de Messi (afectado de joven por enfermedades y condiciones muy defavorables para destacar en un deporte como el fútbol).

El esfuerzo

Desengáñate. Nada importante te llegará sin esfuerzo. Millones de personas juegan todos los días a la loteria y otros juegos de azar y mueren sin haber tenido "suerte". Gánate tu suerte, llame o no llame a tu puerta. Reivindícala por derecho propio.

Desarrollar una gran capacidad de esfuerzo es lo que te permitirá continuar a pleno rendimiento mientras que otros tirán la toalla. Podrás plantearte metas y retos que otros sólo se permitirán soñar, renunciando a aspirar por considerarlos inaccesibles.

Desarrollar tu capacidad de esfuerzo en el estudio exige progresividad y constancia. Si quieres desarrollar un músculo para hacer flexiones, sabes bien que de nada te sirve esforzarte mucho un día o dos.. Hay que empezar por pocas y cada día hace una o dos más.. muchos días. Eso es lo que tendrás que hacer para desarrollar tu capacidad de esfuerzo en el estudio. Empieza por poco porque al principio te costará mucho trabajo concentrarte. Cada día añade un poco de tiempo más, hasta alcanzar el tiempo que necesitas para prepararte bien. Al final, lo harás como si nada... "sin esfuerzo". Lo que a otros les costará una barbaridad, tu lo harás muy fácilmente.

Habrás conseguido una cosa muy importante. Tu mente te dirá ante cualquier reto: sí, puedo.

La constancia

Imáginate que la vida es una gran maratón. Al principio algunos saldrán muy deprisa y te dejarán atrás. Tu saldrás relativamente despacio, a un paso y ritmo constante... Al pasar unos pocos kilómetros empezarás a sobrepasar a los "fanfarrones". Ellos sudando y agotados, sin poder seguir tu ritmo. Tú al mismo ritmo y paso que cuando empezaste la carrera, fresco, dispuesto a llegar al final.

Imáginate lo que hace una semilla de una sequoia. Todos los días crece un poco. Al principio le cuesta muchísimo trabajo. Un brote muy tierno debe romper la propia semilla, abrirse paso en la dura tierra, llegar a la superficie... Todos los días crece algo, casi imperceptible... Pero todos los días... Al cabo de años la semilla se ha convertido en un árbol gigante de 112 metros de altura y una docena de metros de diámetro.

La constancia en el estudio es fundamental. No dejes de estudiar. Tómalo con un entrenamiento. Ejercita tu cuerpo y mente cada día. No dejes largos períodos de tiempo sin hacer nada: estarás entrenando tu cuerpo en la vagancia -la gran enemiga del esfuerzo-.

Cómo controlar tu esfuerzo y constancia

Tienes que hacer, al igual que los deportistas, un plan de entrenamiento. Y deberás llevarlo a cabo a rajatabla. En el cumplimiento de tu plan debes ser inflexible. Deberás controlar que cumples cada hora, cada minuto y que lo haces rindiendo bien, sin autoengañarte.

Para controlar tu esfuerzo y constancia debes hacer planes para estudiar diarios y semanales. Planifica tu entrenamiento día a día. No improvises. La mente humana pierde mucha energía si cada día se sume en la incertidumbre de tener que decidir. Acuéstate cada noche sabiendo lo que vas a hacer mañana. Durante el sueño tu cerebro se prepara. Te levantarás mentalizado y dispuesto a cumplir el Plan.

Y por supuesto, aunque no logres al principio tus metas incluso tengas "mala suerte", NO TE RINDAS NUNCA. Recuerda que tu mente ya conoce cómo fracasar. Ahora debes enseñarla a cómo triunfar con un gran músculo de esfuerzo y constancia.
Fuente: http://www.estudiantes.info/Blogs/tecni ... uerzo.html


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Nota Sab Abr 19, 2008 3:35 pm

Controlar el estudio

Controlar mi estudio

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Tienes que aprender a controlar tu estudio y valorar tus progresos, asi como identificar tus fallos. Poco a poco puedes llegar a conocerlos bien y aprender a superarlos. No hay nada que no pueda hacerse con esfuerzo y constancia.

Cómo controlar mi estudio

Recuerda que debes hacer una planificación diaria del estudio. No dejes nada a la improvisación, especialmente si estás intentando cambiar tus hábitos de estudio. Recuerda que los nuevos y buenos hábitos de estudio se implantan con la repetición. La planificación debe responder satisfactoriamente a tres preguntas:
• Qué estudiar: Debemos tener claras las materias y prioridades de estudio, concentrándonos siempre en aquello que más trabajo nos cueste y nos va llevar más tiempo. Es importante tener establecido un orden para estudiar las diversas materias.
• Cuándo estudiar: Debemos planificar bien nuestro tiempo, dando prioridad al estudio frente a otras actividades, estableciendo descansos tras el estudio. Debemos escoger el mejor momento dentro de la planificación del día.
• Cómo estudiar: sigue un método sistemático que sea el más efectivo para ti; hasta que se convierta en una rutina diaria.
Controlar y evaluar el estudio

Es muy importante hacer una ficha diaria con la planificación de las horas de estudio y que recoja:
• Tiempo dedicado a cada materia.
• Evaluación de los resultados de nuestro trabajo para cada materia. Marca una señal (por ej. OK) si lo has conseguido.
• Evaluación (por ejemplo una nota: 6; 8; 10; etc.) sobre nuestro trabajo global. Procura mejorar cada día.
• Cambios que debemos hacer para mejorar. Debes identificar los fallos y las causas de los mismos.


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Nota Sab Abr 19, 2008 3:37 pm

¿Cuánto tiempo pierdes?

¿Cuánto tiempo pierdes?



• Si pierdes 1 minuto cada día, son 6 horas al año.
• Si pierdes 5 minutos cada día, son 30,4 horas al año (más de un día enterito). Confiesa que 30,4 horas es mucho más de lo que empleas durante todo el año en estudiar 3 asignaturas.
• Si pierdes 1 hora cada día, son 365 horas al año (más de 15 días enteros).
• Si pierdes 2 horas cada día es un mes enterito perdido.
• Si pierdes 3 horas cada día son 1.095 horas perdidas (un mes y medio), casi tanto tiempo como todas las vacaciones del verano...
¿Cuanto tiempo pierdes tú?

Dicen los mayores que la vida es muy corta y hay que saber aprovecharla. Perder el tiempo en cosas que no te reportan gran cosa no es muy inteligente. Debes emplear el tiempo en actividades realmente interesantes y que te reporten beneficios ahora y en el futuro. Intenta no perder ni 5 minutos cada día. SI LOS PIERDES, al cabo de toda tu vida habrás dejado ir un total de 2.432 horas. ¡Más de 101 días!

Tiempo perdido a lo largo del día

Analiza cuanto tiempo puedes ganar al día. Horas, minutos y segundos en los que puedes aprovechar tu tiempo mucho mejor. A veces, esperando un autóbús se puede hacer algo provechoso. Mientras estás sentado en el autobús puedes repasar un esquema, o pueden ensayar una forma de distraerte con la PSP o similar. Debes partir de la idea de que cada minuto es muy valioso. Tanto para divertirte en lo que más te gusta (es una forma de relajarte, descansar y estar bien), como para rendir en los estudios.


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Nota Sab Abr 19, 2008 3:43 pm

Redireccionar a un ritmo más rápido

Redireccionar a un ritmo más rápido de estudio




Cómo pasar de un ritmo lento de estudio a uno rápido

- Tienes que tratar de llevar 7 temas al día como mínimo, y al principio, te debes obligar a ti mismo en un sentido radical: hasta que no me mire 7 u 8 temas mínimo no me voy a dormir (así me den las 2 ó las 3 de la madrugada). Es conductismo, siempre que no se esté en víspera de examen o a poco tiempo del mismo, claro está (en cuyo caso hay que meter más temas, hasta dar una última vuelta en 10 ó 17 días máximo, aproximadamente). Es como "autosancionarse" por no cumplir. Funciona. Lo aseguro.




- Si acumulas atraso de varios días, puedes si quieres elegir un día a la semana: por ejemplo el viernes, para hacer ese trasnoche de estudios.




- Cómprate una agenda: escribe los 7 temas del día en ella, y cada vez que concluyas uno lo tachas, y te premias a ti mismo con por ejemplo 15 minutos de música.




- Pide ayuda a tu familia con los factores distractores: limita tu ocio. No más de una hora de Internet al día y después de cenar.




Prueba, sé firme, y descansa 10 minutos cada hora de estudio y entre tema y tema. Tu rendimiento mejorará. Apunta en la agenda el tiempo estimado-calculado para cada tema (vg, posesión 1 hora y media como mucho, tema de la tutela 3 horas máximo, y cuando pase ese tiempo abandonas el tema, aunque no te haya dado tiempo a cantarlo, aunque no hayas podido meter todos los conceptos que querías)




Refuerzo positiva: cuando te canses o te distraigas escribe en un papel "(tu nombre) juez en 2008", y sueña despierto pensando en cómo te sentirías haciéndose ese propósito realidad.


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Nota Sab Abr 19, 2008 4:01 pm

¿Cuánto tiempo estudiar al día?

¿Cuánto tiempo estudiar al día?

Una pregunta que suelen hacerse los opositores novatos es ésta: ¿cuánto tiempo debo estudiar al día?

Respuesta: depende de la oposición que prepare. Pero siempre le debemos contestar que cuanto más pueda mejor. No olvide que la preparación de una oposición es un trabajo. El trabajador normalmente dedica ocho horas diarias durante cinco días a la semana a trabajar. Nosotros aconsejamos al opositor que sea generoso consigo mismo y dedique semanalmente más esfuerzo.

Concretamente: para oposiciones del grupo B, tales como Técnico de Hacienda, Gestión del Estado, Subinspectores de Empleo, etc., es conveniente que le dedique de 6 a 7 horas diarias como media, o sea, unas 40 horas a la semana. Si puede dedicarle más tiempo, más fácilmente alcanzará su objetivo: aprobar. Las oposiciones del grupo A requieren una dedicación diaria de ocho a diez horas, también como media, en total, unas cincuenta horas semanales. Estas oposiciones, en la mayoría de los casos, exigen dedicación exclusiva, ya que es difícil (aunque no imposible) compatibilizar este «empleo de opositor» con otra actividad laboral.


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Nota Sab Abr 19, 2008 4:02 pm

¿Cuándo es mejor estudiar?

¿Cuándo es mejor estudiar?

Muchos alumnos suelen preguntan: ¿Es mejor estudiar por las mañanas o por las noches?

Nuestra respuesta es: depende del denominado «reloj biológico» de cada uno.

Se suele distinguir entre estudiantes «alondras» y estudiantes «búhos».

Son «alondras» aquellos que prefieren madrugar para comenzar a estudiar muy de mañana porque se concentran mejor, están más descansados y rinden más.

Los «búhos» son aquellos que prefieren estudiar de noche, porque la ausencia de ruidos les favorece y es cuando más aprovechan el tiempo.

Usted ¿qué es: «alondra» o «búho»? Sea lo que sea, debe recargar su horario en aquella parte del día en que más rinda, aliviando proporcionalmente a la otra parte.

Como ve, el horario de preparación de una oposición es incluso más amplio que el de casi todos los empleos. Por eso decíamos antes que debe tomarse su preparación como un verdadero empleo, aunque sin retribución, por el momento...

Como quiera que sea, lo que a usted le interesa es obtener el máximo rendimiento a su horario. Siendo usted quien mejor se conoce, es usted también quien debe elaborar su propio horario de la forma que le resulte más eficiente.

Lo que sí es importante es que estudie siempre a la misma hora, que lo realice por rutina, como un horario de trabajo cualquiera. Ello le permitirá reforzar su hábito de estudio, que le facilitará notablemente la concentración y la superación de una posible pereza.


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Nota Sab Abr 19, 2008 4:04 pm

El tiempo

EL TIEMPO

Existe una parte de la psicología muy olvidada, y esa es la pedagogía. Y a su vez, dentro de esta última están "las técnicas de estudio" :nombre que suena harto tedioso, pero que en realidad encierra un mundo apasionante, que parte de la base no sólo del funcionamiento del cerebro humano, sino también del estudio del propio cuerpo, haciendo buena la máxima "mens sana in corpore sano".
Se ha demostrado científicamente que el cerebro masculino es bien distinto del femenino. Así, en lo que a las técnicas para estudiar atañe, el hombre piensa "por compartimentos estancos", con lo que su punto fuerte es clasificar, ordenar, estructurar, dividir y separar. La mujer tiene un funcionamiento cerebral "en caos", esto es, mezcla, une y encuentra semejanzas incluso entre temas distintos que nada tienen que ver entre sí. Por este motivo, la opositora tiene que esforzarse más en dar estructura a lo que estudia y centrarse más en separar epígrafes, pues por su propia configuración mental le va a ser más difícil. Por otro lado, la mujer tiene mucha más facilidad y maestría en el manejo del lenguaje: es más expresiva y comunicativa. Es en este punto en donde el opositor varón deberá esforzarse en expresarse mejor, y en comunicar más.

Recientemente el Doctor Kawashima ha demostrado a la comunidad científica que el cerebro es realmente un músculo. Curiosamente lo que más desarrolla el intelecto es la lectura rápida y las operaciones aritméticas simples hechas a la mayor velocidad posible. Este científico se conectó unos electrodos a su cerebro y descubrió que éste se activaba más haciendo cuentas y leyendo a gran velocidad que haciendo tareas más complejas.
Cuanto más trabaja el cerebro, más fuerte e inteligente se vuelve. Muchos de vosotros habréis notado que se os queda grabado en la memoria incluso algunas cosas que en realidad no necesitáis, ni queréis recordar ("cosas absurdas", por ejemplo unas palabras que oistéis en otro idioma, un número de teléfono que sólo escuchastéis una vez), y como bien habréis pensado, ello se debe a que tenéis la mente sobre-entrenada.
No hay que desdeñar la importancia del cuerpo. ¿Quién dijo aquello de que "los dulces enriquecen las costillas y empobrecen el ingenio"?. Por ello, esta parte de la pedagogía es multidisciplinar: abarca también el apartado nutrición.
Aunque no sea recomendable un entrenamiento físico de nivel, si lo es evitar el sedentarismo excesivo. Se puede por ejemplo repasar haciendo un poco de bicicleta estática. O cada vez que sea posible levantarse y caminar para recitar temas cronómetro en mano. Sí es cierto que cuando queda poco para un examen, el gasto calórico del organismo probablemente se eleve y entonces no hay que preocuparse de lo que se ingiera, pues se quemará a buen seguro.
Espero que os guste y que aportéis vuestros truquitos y demás para que el estudio sea más efectivo y menos aburrido.
Existe algo llamado "ritmos circadianos". Hay opositores alondra, que rinden más durante el día, y también los hay del prototipo búho, que tienen un mayor rendimiento por la noche.
En realidad lo que debe primar es la auto-observación. Aunque por regla general, se dice que el cerebro funciona mejor justo 3 ó 4 horas a partir del amanecer, se enlentece hacia el medio día y en la sobremesa y horas de digestión, vuelve "a arrancar" sobre las 7 de la tarde, y bordeando el añochecer pasa algo parecido a lo que sucede con el alba, que alcanza otra cima de rendimiento. Pero hay que comprobar estas pautas genéricas en uno mismo, y pararse a analizar: ¿cuándo me concentro más y estoy más despierto? Y dejarlo por escrito.
Hay algo muy importante y que merece ser puesto en negrita : cada hora de estudio debe ir acompañada de una mini pausa de un mínimo de 5 minutos y un máximo de 15 minutos. Yo ignoraba esto por completo, pero gracias a ello entendí porqué a veces me saturaba y no podía avanzar. El cerebro humano, da igual masculino que femenino, en realidad no está diseñado para trabajar seguido más allá de lo que dura una sesión de gimnasia... O sea, en realidad a duras penas puede trabajar el sólo memorizando dos horas seguidas y a partir de la tercera o cuarta hora sin parar sobreviene una importante caída (¡y en picado!). Por ello, es aconsejable llevar esta regla a rajatabla.
También es bueno desafiarse a sí mismo. Esto es, decirse a uno mismo: Voy a liquidar este tema en una hora como mucho y lo voy a lograr. Es lo que se llama hacer contra-relojs, que son estimulantes para la mente.
El cerebro humano es terriblemente "rutinario" en su forma de trabajar. Hay que ponerle una disciplina diaria. Es esta la razón de que haya gente que estudiando sólo por las tardes (y trabajando por las mañanas) saque una oposición: aparte de por una fuerza de voluntad férrea, es porque disciplinan su vida y sólo estudian 4 horas al día, pero no dejan ni una sóla tarde de estudiar los temas propuestos por su preparador. Esto se llama rutina, hábito, y también fortalece el rendimiento espectacularmente.
El tiempo de descanso ha de ser sagrado en todo sentido. Si hay un día, o un día y medio a la semana de asueto, ese día es "intocable", y hay que hacer todo lo posible por disfrutarlo.
Lo mismo ocurre con el tiempo de sueño. Si se duerme poco, no se rinde lo suficiente. Hay que dormir un mínimo de 6 ó 7 horas cada noche, aunque lo ideal son, sin duda, las consabidas 8 ó 9 horas nocturnas.

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Nota Lun May 19, 2008 6:52 pm

Re: Planificación y organización

¿Por qué planificar el estudio?

Las razones por las que es beneficioso la existencia de un horario a la hora es estudiar son:

- Alivia psicológicamente ya que planificas el día.

- Evita malgastar el tiempo y estudiar más de lo necesario ya que al cabo de un determinado tiempo estudiando el cerebro no puede asimilar más conocimiento y es en vano.

- Permite la concentración.

- Ayuda a crear el hábito de estudio.

- Permite estudiar lo justo en el tiempo justo.

Para hacer un horario personal debemos tener en cuenta:

- Estructurarlo semanalmente.

- Hay que tener el cuenta el tiempo que pensamos durará cada actividad.

- Realizaremos una escala de autovaloración para saber cuáles van a ser los temás más difíciles para nosotros.

- Los temas que sean parecidos es mejor no estudiarlos seguidos porque confundiremos los contenidos de ambos.

- Dejar cada día un rato de ocio, para desconectar.

- No olvidarse del aspecto físico, aunque parezca que no, también influye en el estudio.

- No idealizar el horario y ser realista a la hora de realizarlo.

- Siempre estará abierto a imprevistos aunque, en la medida de lo posible, hay que respetarlo siempre.

- Nunca esconderlo, tenerlo a mano y concienciarnos que cada día tenemos que estudiar algo.


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Nota Mar May 20, 2008 8:08 pm

Re: Planificación y organización

¡Gracias! :bien3 :abrazo
Las grandes pasiones son enfermedades incurables. Lo que podría curarlas las haría verdaderamente peligrosas. (Goethe)
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Nota Mié May 21, 2008 5:49 pm

Re: Planificación y organización

somaticus escribió:¡Gracias! :bien3 :abrazo


Más :abrazo

Trucos para preparar una oposición con éxito. Suerte y al toro


Preparar unas oposiciones, no empieza por estudiar. Una vez que escogemos la oposición hay que dar pasos seguros antes de ponernos a estudiar, pasos que pueden definir el éxito o el fracaso en nuestro propósito, no consiste en aprobar, sino en conseguir UNA PLAZA.

El éxito en unas oposiciones es la suma de la planificación, la dosificación y la constancia.Preparar unas oposiciones, no empieza por estudiar, aunque eso ya lo señalamos hace dos semanas. Una vez que escogemos la oposición a la que deseamos presentarnos hay que dar pasos seguros antes de ponernos a estudiar, pasos que pueden definir el éxito o el fracaso en nuestro propósito, no consiste en aprobar, sino en conseguir UNA PLAZA.




¡Qué bonito suena! ¿Verdad? ¡Pero cuanto queda aún para eso!




Vamos a ser realistas, comenzar a opositar supone dinero, sí, puede que hasta bastante, nunca se sabe. Primero tienes que buscar un preparador, el temario y todas aquellas cosas imprescindibles para empezar a estudiar, esas que te facilitarán las cosas cuando tus codos lleven ampollas y tu mirar al horizonte no suponga una puesta de sol sino un montón de folios con letras negras, algunas iluminadas con colores llamativos y anotaciones a los lados con una letra indescriptible.




El comienzo del estudio no puede producirse hasta que no tengamos acondicionado el lugar. Ese cuarto de estudio que se convertirá en nuestra pequeña cárcel o celda de castigo que nos promete un futuro seguro, lo de brillante, ya depende de cada uno y sus aspiraciones. Además, debes dedicar una mañana a preparar “tu vuelta al cole” particular. Hay que ir a comprar material como si tuvieses 10 años y fuese septiembre, bolígrafos, iluminadores, y lo que yo considero fundamental, un tablón de corcho. Sí, de estos que había en la clase para las notas, las excursiones a la nieve, etc.




Ahora, piensas, no sé quien escribe esto pero está un poco loco. Bueno, piensa lo que quieras pero lo del corcho es eficaz. Si yo fuera tú seguiría leyendo, puede que te interese.




El tablón es la clave de la organización y la planificación. El éxito en unas oposiciones es la suma de la planificación, la dosificación y la constancia. La motivación, fundamental para poder aguantar todo el sacrificio que supone preparar una oposición y protagonista de los dos artículos anteriores, sola, sin esfuerzo, es igual a nada. El estudio es lo que nos hace funcionarios, pero claro, estudiar sin motivación es imposible. Ambos conceptos se necesitan, se retroalimentan el uno al otro.




El tablón va a ser nuestra guía para preparar las oposiciones. Nuestro espejo en el que felicitarnos por los éxitos y castigarnos por los fracasos. Primero haremos dos listas que colgaremos en nuestro preciado tablón. La primera señalará en letra pequeña pero clara todos nuestros puntos débiles y deficiencias y al lado de cada punto escribiremos, esta vez en letra grande y negrita los castigos. Sí, habéis oído bien, cada vez que recaigamos en una de nuestras flaquezas nos autocastigaremos, una hora más de estudio ese día, no pasar de tema hasta que no sé que fecha, o estudiar un sábado por la mañana si es que no lo estamos haciendo ya. El castigo tendrá que ser equilibrado con la infracción. La otra lista, ya os lo imaginareis, es para las buenas conductas a reforzar y sus premios. Los premios y los castigos pueden ser de cualquier tipo, no tienen porqué estar relacionados con el estudio o las oposiciones, pueden ser personales.




En el tablón, además, colgaremos una planificación con fechas para superar temas, simulacros de exámenes y fechas de repasos.




Vamos, que debemos concienciarnos del papel de líder y tomar las riendas para alcanzar la tan soñada meta.




Para empezar a estudiar debemos tomarnos las oposiciones como un empleo. No somos monjes de clausura, si te lo tomas así, estás perdido. En 6 u 8 meses te habrás saturado y no rendirás o querrás abandonar. Hay que tener claro que más horas de estudio no es equivalente a más rendimiento.




Comenzaremos a preparar las oposiciones con una media jornada, cuatro horas que son aguantables para todo el mundo y con algún descanso entre medio. ¿Por qué tan poco tiempo? Sencillo, hay que acostumbrarse al ritmo, ir andando poco a poco. Salir corriendo el primer día puede provocarnos una lesión que nos retrase en nuestro empeño.




A los tres meses, nos ampliamos el contrato a cinco horas y al cuarto mes a seis. Al sexto mes ya somos indefinidos y por tanto, a currar ocho horas como todo hijo de vecino. Eso sí, jornada de lunes a viernes, los fines de semana los reservamos para horas extras cuando se vaya acercando la oposición. Bueno, los que trabajan mientras preparan la oposición, pensarán y nosotros qué. Evidentemente, si trabajas, haz lo que puedas, no podemos exigirte más, ni tú, tampoco.




Además, antes de ponernos totalmente en serio a comernos los apuntes, hay que distribuir el tiempo total que tenemos, o creemos tener, hasta los exámenes entre todo el temario, marcando claramente las horas de estudio de cada tema. Una vez marcado el calendario, como no, a colgarlo en el tablón.




También hay que planearse simulacros de examen mensuales. Haz test o exámenes a desarrollar según las pruebas a las que debas presentarte. En el caso de temas a desarrollar prepárate bolitas, tantas como temas tengas para esa prueba. Saca una y realiza el simulacro. Lo mismo es en el caso de tener exámenes orales. Para estos simulacros fija un día del mes y señálalo en tu planificación del tablón.




Lo más importante a la hora de organizarnos es ser realistas y, también, flexibles. Una buena idea para implantar medidas justas de flexibilidad, sin darnos a nosotros mismos una mano y cogernos el brazo entero, es utilizar un sistema de bonos. Un bono que nos otorgue un máximo de tres cambios al mes. Cada vez que realicemos un cambio cogeremos una parte del bono, así hasta acabarlo. Evidentemente, lo mejor sería no gastar el bono completo. Ah! Y una regla de oro: “Los bonos no se acumulan del mes anterior”. Si un mes no gastas todos los cambios, tiras el bono y para el mes siguiente te fabricas un bono de tres cambios nuevamente. Es una forma de ser equilibrados, los excesos suelen jugar malas pasadas en la vida, sobre todo, a los opositores.




Para un opositor, una parte fundamental del estudio siempre serán los repasos. Si no queremos olvidar todo lo estudiado, debemos marcarnos un repaso equilibrado con el estudio. El tiempo dedicado a esto debe aumentar progresivamente ya que cada día se tienen menos temas por estudiar pero más temas que repasar.




Después de tener la planificación colgada en un corcho lleno de papeles, con mucha vida y colores, empieza lo duro, lo realmente duro: ESTUDIAR.




Los pasos a seguir todos los conocemos, siempre aparecen en todas las recomendaciones para preparar oposiciones o en todos los manuales de técnicas de estudio.




Primero sería la lectura. Cuando por fin tenemos todo el temario, hay que sentarse a leer tranquilamente. En esta primera fase, la ilusión está al máximo de los niveles posibles. Todo es positivo. ¡Qué interesante!, ¡Este parece fácil de aprender!, pensamos.




Sin duda, el segundo paso sería el conocido subrayado. Es un paso sencillo, estamos en pleno apogeo de la ilusión. Subrayamos y nos parece tan sencillo recordar lo subrayado. La motivación está en época de esplendor.




El tercer paso es el resumen. Algunos comienzan a flaquear en esta parte del estudio. Supone el primer esfuerzo real y la motivación puede que haya comenzado ha descender la escalera. Recordar todo no nos resulta ya tan sencillo y ¡hay tantos temas!




La siguiente fase es la de hacer esquemas. Aquí puede que nos volvamos a encarrilar. El tren sigue su rumbo. Hacer esquemas nos refuerza ya que nos ayuda a recordar palabras e ideas clave con relativa facilidad.




El gran problema suele llegar en la fase de la memorización. ¡No, es imposible!¡Jamás voy a ser capaz de aprenderme todo esto! Dime, ¿no estarás en esta fase? Te parece que no avanzas y te desesperas. Tranquilízate, es cuestión de tiempo. Muchos antes lo estudiaron y ahora tienen su plaza. Es el periodo más duro de una oposición, el de mayor sacrificio, pero no lo olvides, la constancia es la clave del éxito. Para estos momentos, hay miles de manuales sobre técnicas nemotécnicas que pueden sernos de utilidad. También hay que ser consciente que algunas son más eficaces que otras, y que aunque nos las planteen como bíblias para memorizar, sólo son una forma de allanarnos el camino, pero sin pies con los que caminar no llegaríamos a ningún sitio. No desistas, todo aquello por lo que has decidido ser opositor te ayudará en el sacrificio, en aguantar la hincada de codos y el ritmo frenético de unas oposiciones.




Y, por último, para acercarnos al triunfo sólo quedaría la parte más agradecida del estudio, el repaso. Cada tema repasado es un paso adelante. Cada día nos queda menos para alcanzar nuestro objetivo. Aquí, nuestra autoestima se reactiva.




Para todo opositor, el repaso final es duro. Son muchas horas, aquí puede que hasta fines de semana completos. Los exámenes están cerca, muy cerca. Todo llega a su fin, o eso esperamos.




Preparar oposiciones es una carrera de resistencia, no vale la velocidad, sólo la constancia, la organización. Respira hondo, suerte y al toro.

Fuente: opositor.com


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Nota Jue May 22, 2008 2:47 pm

Re: Planificación y organización

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Nota Sab Ago 23, 2008 12:22 pm

Re: Planificación y organización

Plan de estudios

Los controles, los estudios de evaluación, los" exámenes" para los valientes, que no tienen miedo a mencionar dicha palabra, comienzan. Tu vida toma un color gris y tu masa gris se hace agua devanándose encima de los apuntes y los libros. Según todos los psicólogos de este planeta, esto no sucedería si hubieses llevado un método de estudio continuado durante el año, pero en ocasiones, muchas por desgracia, nuestra ajetreada vida nos los impide, y como dice el sabio refranero castellano, "El español se acuerda, pero tarde".

Si perteneces a este inmenso grupo sectorial o si perteneces a la otra minoría, también reconocida como los "otros", tranquilo, porque vas a alcanzar el éxito. No se trata de ninguna panacea, sino simplemente de seguir un plan. Si tienes un plan, una estrategia, tienes la batalla ganada y nosotros te proporcionamos los puntos a seguir.

1. LA AGENDA: es importante que antes de ponerte a estudiar, si no la tienes ya, te hagas con uno de estos inventos. Aunque parezca una tontería, no la subestimes, puede ayudarte mucho, si la llevas al día y apuntas en ella, todo lo que tienes que hacer.


2. EL PLANNING: puede resultar un aliado perfecto. Calcula objetivamente los días que te quedan para cada examen y la materia a estudiar. Hazte un horario por escrito y a diario y síguelo de forma estricta. No olvides, que los objetivos marcados deben ser factibles. Verás, que aunque tardes 5 minutos de tu tiempo en realizar este programa, los resultados al final de la jornada son mejores.

3. EL SITIO: prepara el lugar de estudio. Fundamental el silencio y preferiblemente con luz natural y con ventilación. Si lo de la luz natural es un imposible, opta por una lámpara cuya luz sea blanca o azul, no demasiado potente ( 60 vatios está bien ) y que se halle en el lugar opuesto de la mano con la que escribes (no se hacen sombras que puedan distraerte).

4. LA MOTIVACIÓN: estudiar ante un examen es una parte importante, pero la preparación emocional también cuenta. Controla los nervios y piensa en aprovechar las horas al máximo y como una rutina diaria. Conciénciate que el día del examen será tu liberación.

5. LAS ASIGNATURAS: comienza con las que tengan una dificultad media, después las más complicadas y por último las más fáciles. También te recomendamos que las medias y las más difíciles las estudies por la mañana, porque es cuando el cerebro rinde más y tu capacidad de concentración es mayor; las más fáciles por la tarde y, por supuesto, no cometas el error de dedicarles más horas, porque te gusten más y/o te resulten menos complejas.

6. LOS MÍNIMOS Y LOS MÁXIMOS: en tu planning debes establecer un mínimo de horas de estudio y también un máximo. El descanso, una buena alimentación y el sueño aumentan la capacidad de concentración y el rendimiento.


7. LOS DESCANSOS: importantísimos. Los estudios demuestran que cada hora aproxidamente debes realizar un descanso de 5 minutos y que según vayas aumentando las horas de estudio, se debe ir incrementando el tiempo de descanso. Cuidado!!! si tus descansos son demasiado largos, puede que pierdas la concentración y te cueste bastante volver a retomar el estudio. Entre 5-15 minutos está bien.

8. LA RUTINA: haz del estudio un trabajo y algo cotidiano y rutinario. Es como hacer ejercicio, tu cuerpo se acostumbra y cada vez le cuesta menos.

9. EL SUEÑO: evita el horario nocturno para estudiar. Se recomiendan entre 7 y 8 horas de sueño, porque el cerebro descansa lo suficiente y asimila mejor los conocimientos diurnos.

10. EL ENTORNO: procura que tu familia, amigos y pareja respeten tus horarios. Hazlos públicos.

Fuente: http://universitarios.universia.es/exam ... /index.htm


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Nota Lun Sep 15, 2008 7:17 pm

Re: Planificación y organización

La primera estrategia previa es la automotivación: saber que se cuenta con capacidad para esforzarse, estudiar y aprender lo que sea necesario. Hay que confiar en las posibilidades de uno mismo.La segunda estrategia es la organización del tiempo disponible, adquiriendo un hábito de trabajo y adaptando éste tiempo al tiempo libre.A partir de aquí, para abordar el estudio es recomendable:
Empezar por lo fácil, es decir, por los temas que ya se conocen en algo porque recuerdan estudios y trabajos anteriores. Con estos temas se avanza más rápidamente al principio y ello anima bastante.
Realizar un guión o resumen de cada tema.
Repasar los avances realizando pequeños exámenes y/o test.
Dividir el programa en bloques y revisar contenidos constantemente.

Estudiar para opositar es una tarea que requiere un esfuerzo personal, pero que si se siguen, estos pasos, se consigue alcanzar la meta final:
-En primer lugar, reunir todo el material que se debe estudiar.


Una ayuda es la busqueda en internet donde páginas como http://www.temariosyapuntesgratis.com/


te pueden ayudar
-Valorar el tiempo libre que se va a dedicar a esta tarea


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Nota Dom Jul 19, 2009 11:56 am

Re: Planificación y organización

No basta la buena planificación; cómo alcanzar y terminar sus objetivos

Un logro es simplemente un objetivo realista que ha sido bien pensado y bien llevado a cabo. La diferente entre una persona que dice haber logrado poco en la vida y otra con una larga lista de logros es el proceso de planificación. Definir un objetivo es una cosa; una persona tiene la pasión necesaria para llevar a cabo una tarea o no. Pero el esfuerzo en la consecución de esos logros es una habilidad, una técnica que puede ser aprendida y desarrollada.

Fijarse objetivos prácticos

No hay nada más destructivo de la inspiración que no lograr nunca sus objetivos. Por definición, un objetivo es algo alcanzable, una meta a la que se puede llegar. Si usted se fija objetivos inalcanzables, no sólo se desilusionará, sino que estará tan desanimado que no podrá fijarse objetivos en el futuro.

El mejor tipo de objetivo es el objetivo que puede ser alcanzado con una buena cantidad de esfuerzo. Esto lo fuerza a uno a empujarse a uno mismo y le da también a uno esa sensación de logro que uno tiene cuando alcanza un objetivo que se ha propuesto. Los objetivos a largo plazo son, como lo dice el nombre, a largo plazo; no viva demasiado presionado por éstos. Lo mejor para los grandes objetivos a largo plazo es dividirlos en sub-objetivos menores y cumplirlos uno después del otro. La motivación que uno encuentra al cumplir cada sub-objetivo lo ayudará a uno a alcanzar el siguiente.

Planificación para cumplir y terminar un objetivo

Usted tendrá que organizar sus esfuerzos cuando quiera lograr un objetivo que se haya propuesto. Haga un mapa de ruta de lo que deba hacer y dése un tiempo fijo para cada paso. Lo más importante en este proceso es asegurarse de completar cada etapa en el tiempo propuesto y no “atrasarse”. Cuando uno se atrasa en uno de los sub-objetivos, uno se atrasará irremediablemente en la consecución del objetivo principal, o aún peor, abandonará la partida. Fíjese una línea cronológica realista y asegúrese de observarla.

Mantener la energía durante el proceso

No se impresione cuando se acerque al objetivo. Comience a celebrar una vez que lo hay logrado. No se engañe pensando que ahora puede descansar porque la meta está a la vista: Concéntrese y mantenga su energía hasta que alcance la meta. Lo peor que uno puede hacer es agrandarse y cacarear antes de llegar, sea humilde y persevere.

Planificar el próximo objetivo

Terminar un objetivo es sólo la primera parte del proceso de fijación de objetivos. Después uno puede aprovechar la energía causada en uno por el éxito y establecer el próximo objetivo. No se quede dormido en los laureles.

El Blog de Luis Argento (click aquí)


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Nota Dom Jul 19, 2009 12:13 pm

Re: Planificación y organización

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Nota Jue Jul 30, 2009 4:43 pm

Re: PLANIFICACIÓN Y ORGANIZACIÓN

La necesidad de PLANIFICAR el ESTUDIO



El éxito en los estudios depende en gran medida de una buena planificación, del uso de un método eficaz, de la motivación y la confianza en uno mismo.La planificación permite, además, evitar los momentos de agobio en la época de exámenes que nace de la necesidad de concentrar en pocas jornadas, que deberían dedicarse sólo al repaso, todo el esfuerzo y sacrificio que exige cualquier aprendizaje y que no se ha realizado antes.

Planificar significa analizar calendarios, contenidos, programas y actividades, materiales, dificultades, preferencias…, para establecer los ritmos de trabajo y estudio diario que es necesario establecer desde el primer día de curso, teniendo en cuenta que, a medida que se accede a nueva información y a resultados concretos de evaluación parcial, se deben producir reajustes para optimizar los resultados.

Sea cual sea el nivel de estudio de referencia, todos los expertos señalan una dedicación diaria de entre dos y tres horas de trabajo personal para alcanzar el éxito, que incluye los repasos frecuentes de los conocimientos adquiridos, y comprendidos, con objeto de mantener activas las huellas que cualquier aprendizaje deja en la memoria y son responsables de su recuerdo cuando demande su evocación y actualización.



La DISTRIBUCIÓN de TIEMPOS



Es inexcusable estudiar desde el primer día. La amplitud horaria considerada suficiente, dos/tres horas para el estudiante medio, debe adecuarse a la realidad individual en su duración total y reparto parcial de todas y cada una de las actividades y tareas que engloba el amplio concepto de “estudio”. Debe ser el estudiante quien, responsable y serenamente, establezca sus ritmos, secuencias y procesos, para llegar a los exámenes sin agobios de última hora.Estudiar mucho un día, y casi nada el siguiente, no es buena estrategia. De nada sirve, tampoco, un gran esfuerzo final, porque el nivel de asimilación de cualquier materia en estas condiciones es muy bajo. Lo así aprendido, en pocos días será olvidado.

Estudiar implica la realización de diferentes tareas. Es aconsejable comenzar por aquellas de dificultad media, continuar por las que más cuestan y terminar por las más fáciles. Conviene, también, establecer periodos regulares de descanso, breves, sin sobrepasar los cinco minutos después de cada hora de trabajo efectivo.

La plantilla de Planificación Semanal de Tiempos de Estudio Diario que aquí proponemos, contempla los siguientes procesos:

· [RV] Revisión de conceptos y aprendizajes tratados en las clases recibidas en ese mismo día. Implica la organización de los apuntes recogidos, su clarificación, paso a limpio o informatización, esquematización, determinación de dudas y conceptos a aclarar por vía de investigación o consulta al profesor… Conviene hacerlo cuando el recuerdo de la clase permanece vivo en nuestra memoria.

· [DB] Deberes o compromisos para la jornada siguiente. En determinados niveles educativos, es crucial para la calificación última de la asignatura. Es imprescindible, antes de pasar a su realización definitiva, revisar previamente toda la información disponible sobre el tema: bibliografía, apuntes, esquemas…

· [ES] Preparación de las clases del día siguiente. Comprende dos realizaciones concretas: El estudio (memorización o conceptualización) o repaso de los contenidos que se tratarán en las asignaturas de mañana y la preparación del material necesario para el desarrollo de las clases que se recibirán.

· [TP] Trabajos a presentar a medio y largo plazo. Investigaciones, monografías, creaciones, catalogaciones, inventarios… que todas las materias contemplan con una fecha fija de presentación o entrega.

· [RP] Repaso. Anticipación de exámenes. Revisión de apuntes, esquemas, fichas de estudio, subrayados de cada una de las materias. Es esencial para no cargar los estudios en la víspera de las prueba de control.

Ejemplo de utilización de a Plantilla de Planificación Semanal de Tiempos de Estudio Diario

Imagen


Fuente (click aquí)


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Nota Jue Jul 30, 2009 4:57 pm

Re: PLANIFICACIÓN Y ORGANIZACIÓN

Vaya articulos!!!

De verdd, creo que voy a imprimirlos y hacer recortes: algunos para motivarme y pegarlos en la pared y otros para enseñrlos en casa y que van que eo no es un camino de vacaciones y vagancia. Que se creen que si estudiara (porque parece ser que lo mio es pasar el rato) la sacaria en un añito. jajaja (me rio por no llorar)
"Las cosas sólo dejan de existir cuando se deja de creer en ellas."
Gonzalo Torrente Ballester
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Nota Lun Ago 17, 2009 6:47 pm

Re: PLANIFICACIÓN Y ORGANIZACIÓN

Estudiar mejor: Claves del éxito

La sabiduría popular dice que el éxito en la vida depende de dos ingredientes: inteligencia y afán de triunfar, pero que el primero fracasa sin el segundo: lo importante es la voluntad.



Los expertos en educación han trasladado esa misma escala de valores tradicional al estudio, y aseguran que para aprender es mucho más importante la voluntad que nuestra capacidad mental. Cualquier ser humano que sepa leer es capaz de aprender. Es cierto que algunas personas parecen haber nacido dotadas para el estudio, ya que asimilan y retienen los datos más rápidamente que otras, pero en general aprender es, simplemente, una cuestión de disciplina y de tesón Incluso los superdotados físicos no conseguirían ni un triunfo deportivo sin muchas horas de entrenamiento y esfuerzo. Aprender es sencillo, sólo hay que proponérselo. Y para empezar, nada mejor que establecer cuáles son tus prioridades.


¿Qué es lo que necesitas?

1. ESTAR EN BUENAS CONDICIONES FÍSICAS

"Mens sana in corpore sano". Cerebro y cuerpo forman el mismo conjunto, y cuando estamos enfermos o débiles perdemos capacidad para pensar. Las dietas que nos desequilibran o los excesivos trasnoches que nos agotan impiden estudiar. Hay que seguir una alimentación suficiente y racional, y practicar un ejercicio físico moderado, como mínimo pasear. Es imprescindible dormir una media de 8 horas, porque durante el sueño el cerebro procesa la información y se fortalece.

2. TENER LAS IDEAS CLARAS

El primer paso al disponerte a estudiar es motivarte, poner toda tu energía en el empeño de aprender. Conviene que te fijes unos objetivos, dividir el empeño general de aprender en etapas más pequeñas. Ten un buen nivel de autoestima: incluso cuando alguna asignatura se te atraviese, debes confiar en ti. Robustece tu sentido de superación: cuando te gane el desánimo lo mejor es pensar en las ventajas y el progreso social que conseguiremos con nuestro esfuerzo. Cada día, al ponerte a estudiar, repasa lo aprendido el día anterior, comprobarás lo que realmente has avanzado. Concéntrate poniendo los cinco sentidos en el estudio. Domina las emociones: tensión, angustia y ansiedad van unidas al estudio, pero te restan energía y concentración. Supéralas destensando tu cuerpo.


3. DISPONER DE UN LUGAR ADECUADO

Es importante estudiar siempre en el mismo sitio porque la familiaridad con el entorno ayuda. Crea tu propio espacio cerca de una ventana, instala una mesa grande para distribuir apuntes, libros... Es importante el orden en tu mesa para que no pierdas el tiempo. El frío nos impide concentrarnos y el calor nos agota, lo ideal es conseguir unos 18 ó 20º grados.

Como estar más cómodo.
· Si tu mesa es menos de lo que necesitas completa tu espacio con una pequeña mesa auxiliar o una banqueta donde colocar cosas.
· Si tienes que estudiar con luz artificial usa bombillas que no den reflejos.
· Coloca las lámparas a tu izquierda si eres diestro y a la derecha si eres zurdo, para que no tapes el foco.
· Usa una silla cómoda y atriles para no tener que agachar el cuello. Una mala postura disminuye las horas de rendimiento.




Lo que nunca debes hacer

1. Dejarlo todo para el último momento e intentar preparar un examen en uno o dos días, a base de horas restadas al sueño.

2. Estudiar sin realizar pequeños descansos cada dos horas que te permitan relajar tu mente.

3. Dejarte distraer por las visitas que lleguen a tu casa.


4. Contestar al teléfono mientras estudias. Pide a tu familia que te coja los recados y, cuando termines, devuelve las llamadas.

5. Imponte un día a la semana para expansionarte (haz lo que más te guste: ve al cine ... ) y concentra en él tus citas. ( sábado o domingo)

6. No rompas tu disciplina diaria de estudio dejándote convencer por los amigos.



4. COMO ESTUDIAR

Cuando se estudia, se dispone generalmente de media jornada libre para estudiar. Las prisas de ultima hora y el intentar preparar un examen en unos días te llevarán al fracaso. Organízate para estudiar todos los días y a la misma hora: con la inercia se rinde mejor . No enfoques tu aprendizaje solo para aprobar un examen, sino para enriquecerte como ser humano; aprender no es un suplicio, la cultura te hará mejor persona y amigo, e incluso, un ligue más atractivo a los ojos de los demás.

5. DISEÑA TU PROPIO CALENDARIO

Divide las horas de estudio entre las asignaturas ( estudio y actividades) y Cumple con la planificación,

1) Lee atentamente lo que tienes que aprender, anotando las dudas o lo que no entiendas para preguntarlo. Si no comprendes lo que estudias, es imposible aprenderlo.

2) Subraya las ideas principales.


3) Realiza un esquema o ficha que, además de obligarte a estructurar mentalmente la enseñanza, te facilitará repasarla.

4) El resumen es además un buen ejercicio de emulación de examen. ( se puede hacer oral y con el esquema delante )

5) Memoriza las lecciones partiendo de las ideas básicas, luego las podrás desarrollar con toda la literatura que quieras.(La memorización se hace unos días antes del examen )

6) Repasa el tema por lo menos una vez, antes de pasar al siguiente.

7) Autoexamínate en casa, solo o con ayuda de amigos o compañeros, te ayudará a adquirir rapidez en la exposición y a superar el nerviosismo que desatará el examen.



Por último, ¿Cómo ganar velocidad leyendo?

Ø Ser rápido al leer nos permite ganar tiempo para estudiar. Un lector sin práctica asimila cada minuto unas 100 palabras, mientras uno avezado logra en el mismo tiempo 900 palabras Existen varias técnicas para aumentar nuestra velocidad de lectura.

Ø Acostúmbrate a leer todos los días, empezando por textos sencillos hasta dominarlos, y busca luego textos cada vez más complicados.

Ø Aunque no conozcamos el significado de cada palabra, hay que concentrarse en el sentido general del texto.


Ø El vocablo desconocido debes apuntarlo y consultarlo más tarde en un diccionario, para comprobar si has deducido su significado por el contexto.

Ø Intenta ampliar el campo de acción del ojo moviéndolo lo menos posible mientras lees para incluir mayor número de palabras en cada desplazamiento.

Ø En una página cualquiera (un diario, un libro cuenta lo más rápido posible cuántas veces aparece la preposición "de" el artículo "un" o cualquier palabra elegida.

Ø No vuelvas nunca sobre lo ya leído antes de terminar un párrafo completo. Tampoco vocalices las palabras mientras las lees, ni sigas las frases con el dedo o con un lápiz.



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Nota Lun Oct 12, 2009 6:37 pm

Re: PLANIFICACIÓN Y ORGANIZACIÓN

ATENCIÓN Y ESTUDIO


La atención se puede manifestar en dos formas:

- Atención espontánea: originada al quedarnos sorprendidos ante un hecho determinado.
- Atención voluntaria: requiere una disciplina seria de estudio, puesto que se trata de un acto consciente que hemos por tanto de provocar nosotros. La atención voluntaria es la que debemos trabajar para mejorar nuestra capacidad de estudio.

Centrándonos ya totalmente en la atención orientada al estudio, una de las primeras cosas que podemos hacer es eliminar lo que nos distrae y aprovechar lo que nos permite concentrarnos con facilidad.

Algunas causas de distracción son:

- Lugar inadecuado para el estudio.
- Diversas atracciones (televisión, amigos/as, excursiones,...).
- Ausencia de objetivos.
- Monotonía en la actividad.
- Falta de descanso.
- Mala distribución del tiempo de estudio.
- Alimentación deficiente (desequilibrada, poco natural, o mal repartida, como por ejemplo salir de casa habiendo desayunado poco o nada).
- Pensamientos negativos (no puedo, no soy capaz,..)
- Conflicto con otras actividades.
- Problemas familiares, sociales, económicos,...

Y algunos factores que fomentan la atención son:

- Planificar con cierta minuciosidad el trabajo a realizar.
- Jerarquizar el trabajo: primero lo más fácil, luego lo más difícil y por último lo intermedio (hay también quien dice difícil, intermedio y fácil).
- Eliminar de la vista y de los oídos lo que perturbe.
- Preparar el material necesario y tenerlo ordenado.
- Fraccionar las tareas con periodos de descanso.
- Andar para favorecer el aprendizaje de memoria.

Si cansa una actividad sustituirla por otra, nunca por tiempos inferiores a 30 minutos.

Fuente: www.tecnicasdeestudio.com


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Nota Lun Oct 12, 2009 6:39 pm

Re: PLANIFICACIÓN Y ORGANIZACIÓN

MOTIVACIÓN Y ESTUDIO


Para cualquier actividad que queramos realizar adecuadamente debemos contar con un conjunto de factores externos que inicien y sostengan determinadas conductas que permitirán su desarrollo.

Los motivos para estudiar pueden ser múltiples: curiosidad intelectual, deseo de obtener un título, etc, pero estos motivos tienen que distribuirse en pequeños logros a corto plazo (diarios, por evaluación y por curso) para que al concluir cada etapa nos estimulemos para empezar la siguiente con verdaderas ganas.

Es fundamental ser realistas y no ponernos objetivos por encima de nuestras posibilidades. Así, por ejemplo, quien durante todos los estudios vaya mal en matemáticas y física no debería pensar en hacer ingeniería porque el nivel que se exige es tan alto que hasta los que han ido de notable o sobresaliente en el colegio lo pasan mal.Otra cuestión es el que esas malas notas se deban a haber estudiado poco y en los últimos cursos se haga un sobre esfuerzo para ponerse a nivel.

Nos va a motivar:

- La aplicación de técnicas y métodos de estudio y memorización.
- El conocimiento de los fines de nuestro estudio.
- El rendimiento que obtengamos que nos indicará si llevamos el camino correcto.
- La ampliación de conocimientos y su aplicación

Fuente: www.tecnicasdeestudio.com


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Nota Lun Oct 12, 2009 10:25 pm

Re: PLANIFICACIÓN Y ORGANIZACIÓN

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Traducción al español por Huan Manwë